En el marco del Día Internacional de las Mujeres (8 de marzo), Unión Profesional y el Consejo General de la Abogacía han celebrado, en Madrid, el V Encuentro Nacional de Mujeres Profesionales, que ha versado sobre la situación de apartheid de género que están sufriendo las mujeres afganas a manos del régimen talibán, prohibiéndoles su desarrollo personal y profesional con consecuencias fatales para su autonomía.
Salvador González, vicepresidente de Unión Profesional y presidente del Consejo General de la Abogacía, celebró esta importante colaboración dirigida a denunciar la persecución y discriminación de las mujeres profesionales en Afganistán «por el mero hecho de ser mujeres, situación inadmisible que nos impide mirar hacia otro lado». Destacó la preocupación de las profesiones colegiadas por todas aquellas profesionales perseguidas y atacadas en el mundo: «Estén donde estén, nos preocupan». Por eso mismo, «hemos de pasar a la acción, poniendo en valor la voz, la razón y la experiencia de todas ellas».
Por su parte, Emiliana Vicente, tesorera y presidenta de la Comisión de Igualdad de Unión Profesional, quiso recalcar la importancia de crear y mantener espacios públicos, como el presente encuentro, para «amplificar la voz de las mujeres profesionales; en esta ocasión, la voz de las profesionales afganas, a las que acompañamos en la denuncia del apartheid de género impuesto en Afganistán como crimen de lesa humanidad».
Denominación, apartheid de género, formulada por defensoras de los derechos humanos y movimientos feministas en Afganistán que, desde la primera llegada de los talibanes al poder, han buscado su reconocimiento por la justicia internacional. Tal y como precisó, Vicente en su intervención, «la legitimación pública que supone la prohibición de la educación y el empleo a las mujeres, así como la restricción de su libertad de movimiento y justificación del maltrato, es un atentado contra la mitad de la humanidad que no se debe tolerar».
MESA PROFESIONAL
El encuentro contó con las voces de la periodista Khadija Amin, vocal de Reporteros Sin Fronteras y presidenta de la asociación Esperanza de Libertad, y Fatemah Mohammadi, ginecóloga y obstetra en Afganistán, que compartieron con los asistentes su visión de la presente coyuntura.
Pilar Requena, directora del programa Documentos TV de Televisión Española, y especialista en temas de mujeres y conflictos armados, fue la encargada de introducir la mesa profesional y de subrayar el gran problema del que ahora se viven las consecuencias: «El abandono de Afganistán fue mucho antes del 2021, habiendo estado vetados los derechos y oportunidades de las mujeres desde antes de esta fecha fatal para ellas», siendo la situación de cierre total y el código penal aprobado el pasado enero, «la constitución oficial del terror». «No hemos de olvidar que se trató también de un ataque directo a la comunidad profesional y, concretamente, a las mujeres profesionales».
Fatemah Mohammadi recordó que ninguna niña puede estudiar medicina, derecho o periodismo en Afganistán; la educación se suspende a los doce años por ley, situación que se intenta paliar con redes formativas clandestinas. «Las mujeres afganas queremos derecho, educación y la oportunidad de vivir. (…) Tenemos la sensación de que el mundo está jugando con nuestras vidas», manifestó Mohammadi.
«La comunidad internacional debe sentarse con las mujeres afganas para conocer su situación», argumentó Khadija Amin. La autora de Sin velo. Una mujer libre contra los talibanes trasladó su agradecimiento a las profesionales españolas, comprometidas con su causa, e invitó a sumar esfuerzos para aumentar la presión internacional: «Se han de encontrar maneras de presionar a los talibanes para que dejen a las mujeres vivir en Afganistán. En nuestra opinión, los países que tienen relación con los talibanes deben de dejar de tenerla».

Pilar Requena, Khadija Amin y Fatemah Mohammadi.
CIERRE
Berta Álvarez, coordinadora de la Fundación Abogacía y Derechos Humanos, respaldó la necesidad de que el derecho internacional vaya más allá, y que se ofrezca una respuesta coordinada de todas las profesiones que, desde la «obligación ética y profesional», garantice que «qué ninguna mujer profesional quede atrás».
Maria José Rodríguez, presidenta de Netwomening, puso el foco en cómo el apartheid de género se traduce en una arquitectura normativa que legitima la persecución sistemática para eliminar del espacio público a las mujeres, «un extremo intolerable que apela a todas y todos». En este contexto, las profesiones «son necesarias», para proyectar la voz en ágoras nacionales e internacionales, pero también para «acompañar la inclusión de las mujeres afganas» mientras dure esta situación.
Emiliana Vicente, tesorera y presidenta de la Comisión de Igualdad de Unión Profesional, cerró el acto apelando a la solidez del marco de las profesiones para denunciar esta situación: «Este V Encuentro de Mujeres Profesionales es un punto y seguido. Las compañeras afganas pueden contar con las profesiones colegiadas».

Berta Álvarez, Emiliana Vicente y Maria José Rodríguez.
Organizada junto con la Comisión de Igualdad y el Grupo de Trabajo de Asuntos Humanitarios de Unión Profesional, este V Encuentro Nacional de Mujeres Profesionales enfocado en la situación de las profesionales en Afganistán tiene su precedente en el encuentro celebrado junto a ONU Mujeres España en 2025.