El pasado 5 de noviembre tuvo lugar en el campus de la Universidad de Murcia la sesión‘La implantación del Reglamento eIDAS 2 en España: ¿Estamos realmente preparados?’, a la que fue invitada Unión Profesional para dar cuenta de las perspectivas futuras ante la inminente entrada en funcionamiento en nuestro país de la Cartera Europea de Identidad Digital tras el aprendizaje adquirido en el marco del proyecto Digital Credentials for Europe (DC4EU), consorcio multinacional centrado en la emisión de credenciales educativas y profesionales cofinanciado por la Unión Europea y que lideró el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España.
En este contexto de transformación digital, la Cátedra Fundación Integra sobre Identidad y Derechos Digitales de la Universidad de Murcia ha querido reunir a especialistas en la materia con el objetivo de, tal y como ha subrayado su director, Julián Valero Torrijos, «calibrar el punto en el que se encuentra España», atendiendo a tres vertientes: la regulatoria, centrada en el proyecto de Real Decreto por el que se regula este ecosistema en España; la organizativa, debatiendo la colaboración interadministrativa ante un escenario de múltiples proveedores de datos de identificación de la persona (PID); y la de gobernanza, examinando el rol crítico que desempeñarán las fuentes auténticas en la certificación y expedición de atributos digitales.
Ha sido en esta última vertiente, la que engloba la gobernanza de las fuentes auténticas, en la que Elena Córdoba Azcárate, directora del Departamento de Relaciones Internacionales de Unión Profesional, ha dado traslado del trabajo realizado en el seno de Unión Profesional, y ha apelado en su intervención a la «confianza profesional» en el ecosistema europeo de identidad digital, estrechamente vinculado a otros grandes proyectos de transformación europeos como el Paquete de movilidad laboral justa, presentado recientemente por la Comisión Europea. Como ha expuesto Córdoba en la sesión, «la portabilidad de las competencias y la identidad digital europea se necesitan mutuamente; hacer que una credencial pueda viajar no significa, automáticamente, que su significado y su valor sean reconocidos en cualquier contexto».
En este proceso, Unión Profesional considera que la clave del funcionamiento de la Cartera de Identidad Digital radica en que la tecnología se desarrolle en concordancia con un contenido «fiable, verificable, interoperable y jurídicamente válido». Por eso, la asociación insiste en que cuando un atributo pertenece al ámbito de responsabilidad de una corporación colegial, su conocimiento y su capacidad para responder por esa información deben tenerse en cuenta en el diseño del sistema. En palabras de Córdoba, «los Consejos Generales y Colegios Profesionales aportan tres cuestiones estratégicas al desarrollo del futuro escenario digital: conocimiento especializado, responsabilidad institucional sobre los datos que gestionan y proximidad con las personas a las que esos datos se refieren». Es por esto mismo que ha de reconocerse, ya no solo su evidente consideración como fuentes auténticas, sino también su participación en los procesos de codificación semántica de las credenciales, así como en la gobernanza, presente y futura, de la información profesional.
La sesión contó, además, con la participación de José Soriano como representante del Colegio de Registradores, y María Isabel Moya, secretaria general del Consejo General de Colegios de Médicos, que compartieron los distintos procesos que están llevando a cabo en su ámbito profesional en consonancia con los múltiples usos que podrán darse a la Cartera Digital en el marco de sus profesiones. La conferencia ‘La futura normativa española de implementación del Marco Europeo de Identidad Digital’, fue impartida por Ignacio Alamillo, miembro del Grupo de investigación iDerTec-Innovación, Derecho y Tecnología de la Universidad de Murcia.
