El 24 de octubre se celebra el Día de las Bibliotecas, efeméride promovida por el Ministerio de Cultura que, en esta ocasión, ha querido poner el foco en sus profesionales: “Reconocer a las bibliotecarias y bibliotecarios es reconocer a las propias bibliotecas y el valor que tienen para nuestra sociedad”.
Para ello, la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura, ha lanzado un lema, “Sin profesionales, no hay bibliotecas”, y una campaña en el canal de YouTube del Ministerio de Cultura donde se profundiza en el trabajo realizado en bibliotecas públicas, universitarias, científicas y especializadas. La puesta en valor de la comunidad profesional “que selecciona y organiza las colecciones, preserva el patrimonio, facilita el acceso a la información, fomenta la lectura, acompaña el aprendizaje y crea actividades y servicios para responder a las necesidades de sus usuarios”, se suma a la estrategia del Consejo de Cooperación Bibliotecaria -organismo que canaliza la cooperación bibliotecaria entre las administraciones públicas españolas y en cuyo grupo dedicado a Bibliotecas Especializadas se enmarcan las bibliotecas de las organizaciones colegiales-, de afianzar la identidad profesional de la misma.
En esa línea, el Grupo de Trabajo de Desarrollo Profesional del citado organismo, ha elaborado recientemente un informe cuyo propósito es conocer la realidad profesional del personal de las bibliotecas de titularidad pública en España, y que analiza aspectos clave como la formación, las condiciones laborales, la satisfacción profesional y las perspectivas de futuro. Entre sus conclusiones destacan la alta cualificación y elevado compromiso de sus profesionales con la labor ejercida, así como la plena consciencia de la relevancia social de las bibliotecas. Sin embargo, el estudio revela cómo las condiciones estructurales en las que desarrollan su trabajo no se corresponden con su nivel de cualificación y compromiso. “El envejecimiento del colectivo, el infraposicionamiento profesional, el déficit de reconocimiento y las limitaciones organizativas configuran un escenario que requiere actuaciones decididas para garantizar la sostenibilidad del sistema bibliotecario y su capacidad de respuesta ante los desafíos presentes y futuros”.
El trabajo en red, el liderazgo en transformación digital y la garantía del relevo generacional son las tres premisas fundamentales sobre las que sus responsables proyectan el futuro profesional de una comunidad a la que también pertenecen las bibliotecas especializadas de Consejos Generales y Colegios Profesionales. Unión Profesional aborda su actividad en el marco del Grupo de Trabajo de Cultura Profesional, liderado por Alfredo Sanz Corma, vicepresidente de Unión Profesional. Entre sus principales iniciativas y colaboraciones, destacar la establecida con la Biblioteca Digital del Consejo General de la Abogacía, a partir de la cual Unión Profesional promueve el libre acceso de las revistas de los Consejos Generales y Colegios Profesionales de ámbito nacional, miembros de la asociación.
El objetivo final es promover una cultura profesional de calidad, así como dar a conocer herramientas y recursos que pueden pasar desapercibidos. En este caso, las bibliotecas especializadas en disciplinas técnicas, con fondos documentales y bibliográficos que dan forma a un patrimonio material, inmaterial y etnográfico a reivindicar, y que persisten en la tarea de acompañar en el estudio, la investigación y el ejercicio profesional.