En el marco del Día Internacional de las Mujeres, Unión Profesional publica la 13ª edición de su Estudio UP: sobre las brechas salariales y laborales entre hombres y mujeres en las profesiones, un análisis llevado a cabo desde el 2014 que examina el desempeño de los y las profesionales con objeto de identificar los avances y retrocesos en materia de brecha económica y laboral en el ejercicio profesional.
Entre las principales conclusiones de la presente edición:
– La brecha salarial en las profesiones alcanza su mínimo histórico, aunque aumenta en los puestos directivos.
– Las condiciones laborales de las mujeres mejoran, pero siguen más expuestas a la parcialidad, la temporalidad y la rotación.
– La ocupación de las profesionales continúa creciendo y ya superan dos tercios del subsector de profesiones. Aun así, persisten desigualdades en dirección, paro, sobrecualificación y subempleo.
Todo en un panorama internacional marcado por la tensión comercial y geopolítica, la debilidad económica de la Unión Europea y una economía española que resiste con un mercado laboral sostenido por el crecimiento de la población.
BRECHA SALARIAL: La brecha salarial en el subsector de servicios profesionales disminuyó casi dos puntos porcentuales hasta el 12,18% en 2023. El dato más bajo en la serie histórica iniciada en 2008, y parece dejar atrás el leve repunte en 2020-2021, coincidiendo con la pandemia de COVID-19. No obstante, la brecha retributiva en la dirección subió hasta el 18,02%, casi tres puntos más que el año anterior. La reducción de la brecha general tuvo base en un incremento medio de la retribución de las mujeres superior al de los hombres, aunque fue al contrario en el ámbito de dirección. La brecha salarial general en el mercado laboral también se redujo hasta el 15,74%, la más baja en la serie. Con todo, las fuentes para 2024 (año más reciente disponible) exponen que la brecha salarial general se redujo al 18,81% según la Agencia Tributaria. Si bien, según la Encuesta de Población Activa la brecha habría crecido levemente al 16,57% en función del salario bruto mensual.
Dentro de los factores principales para explicar la brecha hay dos que sugieren evidencia suficiente: las condiciones laborales, dado que las mujeres reflejan mayor porcentaje que sus compañeros en el trabajo a jornada parcial, contratación temporal inferior a un año y en estacionalidad y rotación de la ocupación; y los complementos salariales vinculados a la antigüedad, la cualificación, especificidades de cada puesto laboral, los pluses de nocturnidad o peligrosidad, etc. que habitualmente son mayores en los hombres. Con todo, se insiste en la recomendación de que los datos oficiales sean más detallados y con mayor frecuencia de actualización para estudiar con más claridad los elementos que influyen en la brecha salarial.
CONDICIONES LABORALES: El año 2025 expuso una mejoría general para las profesionales. La contratación temporal inferior se moderó de nuevo para las profesionales, una disminución similar a la de sus compañeros, pero de manera más intensa para ellas en sanidad. Además, la brecha que acusan las profesionales en el ejercicio a jornada parcial se aminoró a su nivel más bajo en la serie. Y en cuanto a la rotación y la estacionalidad se produjo una reducción notable y mayor para las mujeres.
Entre las razones de este avance se sugiere la mayor demanda general de servicios sociosanitarios que estaría cubriendo principalmente el sector privado y que parece atenuar la menor necesidad de contratación temporal. Además, se aprecia menor estacionalidad en enseñanza. De fondo, la reforma laboral de 2022 podría influir también en una menor temporalidad contractual.
No obstante, las profesionales siguen con porcentajes superiores a los de sus homólogos en las condiciones laborales mencionadas en los últimos años. Y se apunta que ello explicaría en buena medida la brecha salarial, lo que puede tener impacto desfavorable a medio y largo plazo en el desarrollo de la carrera profesional. De hecho, el mayor volumen de mujeres profesionales que ejercen a jornada parcial, mayor grado de rotación, estacionalidad y temporalidad contractual precisa un análisis más profundo de sus causas. Como ejemplo, analizar en qué medida las profesionales estarían gestionarían sus preferencias de dedicación laboral para orientar más tiempo a otras áreas de su vida como la conciliación con los cuidados de su entorno personal o familiar.
OCUPACIÓN Y PARO: El mercado laboral cerró 2025 con un aumento anual de la ocupación de las profesionales del 5,36% por una bajada del 2,38% de sus compañeros. Ello contribuyó a que el porcentaje medio de ocupación de las mujeres en el subsector de servicios profesionales subiera levemente al 67,20%. Esto es, dos de cada tres personas ocupadas en el subsector de servicios profesionales son mujeres. Aun así, el porcentaje de mujeres de 25 años o más en puestos directivos bajó una décima al 34,5% en 2024 según Eurostat y ha avanzado muy lento desde 2011.
Entretanto, el volumen de horas trabajadas en el subsector de servicios profesionales anotó una subida anual del 1,47% en 2025. Y si tomamos como referencia el periodo 2025-2019, justo antes de la pandemia, las profesionales en conjunto registran un aumento del 21,07% de horas trabajadas frente al 18,09% de sus homólogos. Datos que demuestran como las profesiones han ganado representación en el mercado laboral desde la pandemia y con mayor intensidad por las profesionales.
La tasa de paro en las profesiones en hombres y mujeres siguió inferior al 5% en 2025. Una situación coherente con el desempleo friccional o cercana al pleno empleo. Aun así, en 10 de las 14 divisiones relacionadas con el subsector de servicios profesionales la tasa de paro fue mayor en las mujeres, tres más que en 2024. Las mujeres con educación superior continúan como el grupo mayoritario de la ocupación media en el mercado laboral con un 24,68% del total, dos décimas más que en 2024, y superior el 22,24% de sus homólogos. Es decir, una de cada cuatro personas ocupadas en España es una mujer con estudios superiores. Pero la sobrecualificación afecta más a las mujeres con un 35,5% del total de ellas en España en 2024 según Eurostat.
Por su parte, las mujeres con educación superior agregan el 22,00% de las personas que manifiestan encontrarse en una situación de subempleo1 en el mercado laboral al término del cuarto trimestre de 2025. Una caída anual de más de un punto y supone estrechar un punto la brecha con sus compañeros hasta dejarla en torno a los nueve puntos porcentuales frente a sus compañeros en la misma condición de subempleo.
Unión Profesional (UP) publica anualmente desde 2014 su Estudio UP sobre las brechas salariales y laborales entre hombres y mujeres en las profesiones. En él analiza el desempeño de los y las profesionales con objeto de identificar la evolución en materia de brecha económica y laboral en el ejercicio profesional.