Los avances y la evolución de los tiempos conllevan a que organizaciones profesionales internacionales como el Consejo Europeo de Profesiones Liberales (CEPLIS) actualicen los cimientos en los que descansa la identidad profesional, esto son, los valores comunes de las profesiones.
La última revisión de estos fundamentos tuvo lugar en el año 2024, con la incorporación de las respuestas a los desafíos que las y los profesionales se habían enfrentado durante la pandemia, las consecuencias del cambio climático o el auge de la Inteligencia Artificial.
El objetivo principal, tal y como reconocía en dicha fecha el director general de CEPLIS, Theodoros Koutrobas, es «ofrecer una visión clara y concisa para los códigos de conducta, alineada con los valores esenciales de las profesiones».
El nuevo texto se divide en dos epígrafes: Relación profesional cliente/paciente y Buen Gobierno y buen servicio a cliente/paciente. Ambos epígrafes se subdividen en diferentes enunciados con su desarrollo correspondiente. Entre otros, puede encontrarse lo que tiene que ver con la responsabilidad ambiental, social, equidad, diversidad e inclusión; la información relevante a clientes/pacientes; las actividades multiprofesionales; o las habilidades lingüísticas.
Así, las y los profesionales tienen desde hace dos años un listado modernizado de principios en los que la responsabilidad ambiental, social, la equidad, la diversidad y la inclusión son protagonistas: «Una atención concreta a los aspectos de responsabilidad ambiental y social y a aspectos de equidad, diversidad e inclusión forman parte de la capacidad personal, responsable e independiente que define la cualificación de un profesional» (Relación profesional cliente/paciente. A5).
Con respecto a la Inteligencia Artificial, CEPLIS incluyó la necesidad de que las y los profesionales informen a sus clientes o pacientes sobre cualquier uso que hagan de esta herramienta (Relación profesional cliente/paciente. A6).
Además, el documento finaliza con el enunciado Formación en estándares éticos, en cuyo desarrollo se recomienda a las organizaciones profesionales a tomar medidas pertinentes para una mejor comprensión de las cuestiones éticas, formando parte de los programas obligatorios de Desarrollo Profesional Continuo (DPC).