Los derechos de las mujeres, cuestión profesional

Unión Profesional, presente en la Feria del Libro de Madrid

En el marco de la 82 edición de la Feria del Libro de Madrid, dedicada a la ciencia como cultura, Unión Profesional organizó por primera vez, el pasado viernes 9 de junio, una actividad centrada en conversar a propósito de los derechos de las mujeres como cuestión profesional.

La intersección entre asuntos humanitarios, igualdad y cultura profesional fue el motivo principal para llevar a cabo este acto en el pabellón Caixabank en el que se contó con la presencia de Victoria Ortega, presidenta de Unión Profesional y del Consejo General de la Abogacía; Maite Paramio, presidenta de la Asociación de Mujeres Ingenieras y Tecnólogas (AMIT); Leila Nachawati, especialista en comunicación, derechos humanos y relaciones internacionales centrada en la región de Oriente Medio y Norte de África; y Beatriz Martos, campaigner de Amnistía Internacional España (AI) sobre derechos de las mujeres en el mundo.

Todas ellas participaron de un conversatorio moderado por Elisa McCausland, periodista y responsable de Comunicación en Unión Profesional, que partió del diagnóstico transversal e interseccional de una realidad que afecta a las mujeres en todo el orbe, ya sea en lugares bajo regímenes teocráticos y opresivos, conflictos armados e, incluso, en democracia.

MÚLTIPLES REALIDADES DE LAS MUJERES PROFESIONALES

«Afganistán o Irán son ejemplos de lugares en los que se da de manera constante un menoscabo de los derechos humanos de las mujeres, negándoles el derecho al trabajo», puntualizó en su intervención Beatriz Martos de AI, por lo que efectivamente tal y como exponía el título de esta sesión: Los derechos de las mujeres son, también, cuestión profesional. Martos quiso subrayar la relevancia que para el avance de la igualdad de género supone la autoorganización y autogestión de las mujeres, repercutiendo en las posibilidades que en la actualidad se les niegan, también a las niñas, quienes «solo tienen acceso a la educación primaria». 

Por su parte, Leila Nachawati destacó el provecho que las mujeres y las niñas obtienen de los márgenes de acción de poderes sociopolíticos y económicos: «El deseo de realización profesional de las mujeres no está a la altura del desarrollo de las condiciones de ciertas sociedades, como la de Afganistán», apuntó durante su participación. «Siempre que hay esperanzas de cambio, las mujeres están en la vanguardia», subrayó, a la vez que enfatizó en el indispensable papel de las mujeres «en los procesos de reconstrucción y reparación en contextos de guerra».

La presidenta de AMIT, Maite Paramio, recordó en este foro literario la relevancia para tejer redes de las campañas «humildes pero persistentes» que han desarrollado desde su asociación, a fin de que las profesionales —muchas de ellas, científicas, ingenieras y tecnólogas— que sufren estas circunstancias en países como Afganistán no sean olvidadas por los organismos internacionales, pero tampoco por las asociaciones y corporaciones profesionales. En esta línea, Paramio quiso enfocar el diagnóstico profesional y de género en la Unión Europea, donde las mujeres se enfrentan a dificultades para acceder al espacio público y puestos de responsabilidad, subrayando que «si no hay representación equitativa de mujeres, sin su participación, la ciencia y la tecnología no es justa».

Victoria Ortega, en calidad de presidenta de la agrupación de las profesiones colegiadas en España, quiso puntualizar la necesidad de encontrar las fórmulas adecuadas para que los derechos humanos de las mujeres posean una protección absoluta, independientemente del lugar en el que hayan nacido o del territorio en el que habiten. Para ello, es imprescindible trabajar por la igualdad, también en otros espacios y lugares: ampliando el espectro de acción, uniendo fuerzas y trenzando alianzas entre organizaciones de mujeres profesionales. El objetivo está en garantizar la supervivencia y mejorar la calidad de vida de las mujeres a partir de medidas de «prevención, resolución, sanción y responsabilidad».

Ortega también quiso poner el acento en la transversalidad de esta desigualdad que repercute, a su vez, en la existencia de «brechas salariales o en la precariedad de los trabajos que recaen en las mujeres», y que, tal y como remarcó la presidenta de Unión Profesional, exige de todos nosotros «cultivar una cultura comprometida con los avances en igualdad y protección de los derechos humanos».

PALABRAS QUE INTERVIENEN LA REALIDAD

Durante este conversatorio también se pusieron de manifiesto obras e iniciativas culturales que han denunciado la situación de las mujeres de Afganistán, Irán, Siria, Egipto, Oriente Medio…, y otros puntos del planeta donde sufren diariamente la vulneración de sus derechos humanos, y ven cercenadas sus capacidades formativas y profesionales por el mero hecho de ser mujeres.

Así, Beatriz Martos destacó la denuncia a través del cómic ‘Justicia y Dignidad’ (Desfiladero, 2022) en el que se cede el protagonismo a las mujeres egipcias que se manifestaron por sus derechos durante la Primavera Árabe, así como a las periodistas internacionales que también se vieron amenazadas y vejadas cuando cubrían las concentraciones. También fue comentada la ópera prima de Leila Nachawati, ‘Cuando la revolución termine’ (Turpial, 2016), que en clave de ficción recupera lo que supuso para ella, y otras muchas mujeres y hombres sirios, el despertar ciudadano de Oriente Medio y el Norte de África.

Nachawati aprovechó un foro cultural como el de la Feria del Libro de Madrid para celebrar la literatura escrita por mujeres de estos lugares, en su mayoría desarrollada desde el exilio, como el caso de Maryam Madjini y su obra ‘Marx y la muñeca’ (Minúscula, 2018), argumentando lúcidamente: «donde no llega el periodismo, llega la literatura».

Como colofón de la presente actividad, Victoria Ortega quiso hacer especial hincapié en la relevancia de actos como éste que, además de acercar realidades diversas y complejas a la ciudadanía, permite reivindicar en escenarios abiertos, campañas y acciones en favor de una igualdad de género que requiere, hoy por hoy, del compromiso de toda la sociedad para que se haga realidad.

CAMPAÑA DE ADHESIÓN

En el año que se cumple el 75 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, iniciamos, con esta actividad, una campaña de adhesión de asociaciones y voluntades profesionales sensibles a esta materia. Todo ello enmarcado en el compromiso estratégico de nuestra institución con la consecución del ODS 5 de la Agenda 2030 de Naciones Unidas: Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a las mujeres y las niñas.

El planteamiento desde Unión Profesional es de escucha activa, respeto a los procesos propios y acompañamiento, así como garantizar el acceso a los servicios profesionales básicos, entre los que se encuentran la sanidad y la educación, que comprende el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y la garantía de los derechos reproductivos.

Las tres demandas que plantea Unión Profesional son: protección específica, participación en las decisiones políticas y socioeconómicas, y acceso a servicios profesionales básicos.